La relación de pareja exitosa: Pilares y fundamentos

 

5Numerosos estudios científicos demuestran que una relación de pareja cuyos cimientos estructurales se fundamentan en la Inteligencia Emocional, incrementa sus posibilidades de estar dotada de más fortaleza y vigencia indefinida, tanto por lo que respecta al amor como a la gestión de la relación. Asimismo, los mismos estudios determinan que esa relación tiene más posibilidades de lograr precisamente sus objetivos compartidos a largo plazo.
En próximos posts en este mismo Blog, comentaremos diversos aspectos sobre la Inteligencia Emocional, pero dejad ahora que os describa lo que, a nuestro juicio, son los principales pilares sobre los que se asienta una buena base para una relación de pareja exitosa:

a) El tener una visión de largo plazo y una misión compartida.

No debemos basar nuestra relación de pareja en dos mitades que se necesitan (mito de la “media naranja”). Por el contrario es necesario verla como dos enteros que se complementan. Es decir, como dos personas completas que, pudiendo ser felices por separado, deciden construir un proyecto de vida conjunto. Tiene que ser un camino para que ambos crezcan individualmente y en conjunto.
En una relación emocionalmente inteligente cada uno de los miembros es el espejo del otro: comprender, respetar, saber lo que siente, lo que necesita, no cambiar a la otra persona a nuestra imagen y semejanza, valorar,…

b) Comprometerse en algunos valores compartidos, que les permitan alcanzar esos propósitos de largo plazo.

Nos referimos aquí al autoconocimiento y aceptación del otro a través de nuestros valores compartidos. De nuevo cobra importancia el hecho de conocerse a uno mismo, saber cuáles son tus propias inseguridades, tus necesidades, límites, miedos e inquietudes,…Para llegar a este autoconocimiento, es preciso previamente haber madurado como personas, ya que, de lo contrario, nos toparemos con un proyecto que se pretende llevar a cabo apoyándose sobre dos personas con diferente grado de inmadurez.
Cuanto más seguro estés de ti mismo/a, cuantos más niveles hayas superado personalmente, más probabilidades de éxito encontrarás en conjunto con otra persona y más podrás contribuir al éxito en la relación de pareja.
c) Fortalecer su amor conyugal con valores fundamentales (respeto, la confianza, la fidelidad, el perdón y otros…).

Es importante partir del hecho de que todos tenemos virtudes y defectos, así que descalificar y juzgar al otro no tiene mucho sentido. Un proyecto común de vida exige cierto grado de comprensión de las debilidades del otro. Tener en cuenta los valores, tanto propios como ajenos, nos permite no intentar esculpir al otro a nuestra voluntad ni querer cambiar su personalidad. Debes aceptarla tal y como es y luchar por construir un modo de vida y proyecto en común en el que los dos os complementéis.
d) Desarrollar habilidades y aptitudes de comunicación, que les permitan hacer del “diálogo” su principal herramienta al servicio de su amor conyugal.

Amar es la suma de querer y comprender. Esta es la base que nutre la Inteligencia Emocional: comprender las emociones propias y ajenas, saber identificar en el otro sus necesidades y realidades…
Pero para poder lograr esto en la pareja es necesario empezar primero por uno mismo. Si tú no te conoces, no sabes reconocer y gestionar tus propias emociones será muy complicado que lo consigas en conjunto… El tiempo invertido en esta parte esencial del ser humano es tiempo bien empleado.
Estas habilidades de comunicación favorecen crear un contexto común para hablar de pareja, en pareja, escuchar de forma activa, aceptar que nos puedan decir cosas que no queremos escuchar, luchar por el entendimiento, el diálogo. También favorece un entorno en que poder expresar las diferencias (que siempre las hay, y es bueno que las haya, ya que favorecen el crecimiento personal), comunicar ideas, inquietudes, emociones, sentimientos. Vale la pena recordar que, cuanto menos dejemos a la interpretación, mejor. La mente humana tiende a llenar los huecos de información con información que “da por cierta” y que no siempre lo es… Es recomendable también tener muy presente que debemos facilitar el trabajo a la otra parte expresando nuestros pensamientos, ya que nadie es capaz de leer la mente (aunque a veces pensemos que sí). No esperar a que el otro adivine lo que pasa por tu cabeza, verbalizar el complejo mundo interior de las emociones…Insistimos en la relevancia de no permitir que entre en juego la interpretación…
Es importante que hablemos en primera persona para facilitar la comprensión de lo que estamos expresando y que escuchemos las palabras del otro. Y aprender a buscar el momento idóneo para sentarse y hablar.

e) Cada persona se responsabiliza de su situación de pareja y facilita el crecimiento de su autonomía emocional.

Decimos esto en el sentido de que cada uno sea el espejo del otro, pero debemos permitir que el otro piense de forma diferente, que tenga sus propias necesidades e inquietudes… Es necesario permitir a la otra persona su crecimiento en todos los niveles posibles dentro de la propia pareja.
No prohíbas, no vetes, no controles movimientos,… Promueve la libertad, siempre con respeto.

jmbertran

jmbertran

Dr. Josep Mª Bertran.
UTIDA Centre Psicològic i Nutricional
Avda. Prat de la Riba nª4, 2n-3ª 43001 Tarragona
Tel: 692559500
Email: utida.psicologia@gmail.com
Web: www.centroutida.com

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà.